viernes 13 de noviembre de 2009

Dijo Federico Irazabal en Inrockuptibles


El nombre de Agustina Gatto viene ocupando cada vez más, y muy merecidamente, un espacio protagónico dentro de la escena teatral emergente., tan masculino en lo que hace a la dramaturgia y a la dirección. Y por fuera de cualquier discurso sobre el género, lo primero que hay que señalar es que Gatto parece poseer, y venir desarrollando, un lenguaje escénico propio. Su teatro no se parece al de sus contemporáneos – algo que es infrecuente en el circuito teatral porteño. Atravesado por un imaginario cinematográfico y musical, Gatto compone un espacio que dista del realismo, haciendo que el escenario sea simplemente la dimensión material de un texto que transcurre en otra dimensión, y sin un claro intento de producir un espectáculo de lectura ni directa ni lineal. Los personajes de Buscado parecen salidos de un universo más onírico que concreto, dadas sus acciones, sus objetivos y sus diálogos. En medio de proyecciones, pianos y una caja de cristal iluminada, Gatto arroja a un puñado de seres que dan ciertas instrucciones de lectura, y poco más que eso; son el medio para crear un clima, no un mensaje. Decir que se trata de un hombre que busca a su hijo a través de tres ciudades – Tokio, D. F. y Nueva York-, podría ser un modo de hablar del espectáculo, pero es, sin lugar a dudas, el menos interesante, puesto que es difícil describir, desde lo argumental, la intensidad que en cada escena se despliega.

www.losinrockuptibles.com

miércoles 21 de octubre de 2009

Agenda Noviembre: Festival Internacional de La Habana




Del 30 de Octubre al 8 de Noviembre







Auspician este viaje:
PROTEATRO, BANCO PROVINCIA, NUEVA LIBRERÍA

Agradecimientos: Tato Deniro,Fernando Villegas y Aliki Hernández, Luis Larquier, Premio S, Anabella Gatto, Gustavo Coll, Gerardo Fernandez García, FTH.

domingo 20 de septiembre de 2009

Dijo Daniel Gaguine, en Noticias Urbanas

BUSCADO ****

ENIGMÁTICA INQUIETUD
Por Daniel Gaguine

Aquí nos encontramos con la típica obra que le cae al espectador apenas termina, debido al bombardeo de situaciones y sensaciones percibidas momentos antes. Si bien el trazo argumental se basa en la búsqueda de la identidad y el vínculo entre un padre y su hijo, esto no es tan lineal y salta a través del tiempo y ciudades, así como realidades no tan específicas que requieren de una lectura entrelíneas y más detallada. Las actuaciones son exactas y no caen en excesos que romperían el equilibrio rítmico de la puesta, sosteniéndose en los matices de las composiciones.
La obra obtiene un clima enigmático, en el que la iluminación y la escenografía son los pilares de un desarrollo dramatúrgico que combina elementos multimedia sin que se pierda sensibilidad o contenido en pos de un futurismo vacuo. Idas y venidas se suceden pero siempre en un marco determinado, donde la vida misma ocurre. Porque hay búsqueda y fuga, y es ahí donde cada espectador llenará ese vacío de contenido, que fue dejado adrede. En este punto es cuando la obra realmente termina, que puede ser cuando se apagan las luces o minutos más tarde, después de haber dejado el teatro. Buscado sugiere y deja el gusto de la inquietud y la curiosidad en una puesta que inquiere sobre el pasado, el presente y un futuro que llegó hace rato. Mucho rato... y con el pescado sin vender.

sábado 5 de septiembre de 2009

Dijo Juan Laxagueborde, en Revista Gataflora

Más que denotar una búsqueda, Buscado ampara un encierro; escenifica una contradicción. Nos demanda la atención, nos propone la apelación pulcra a los mandatos familiares, a las indagaciones históricamente arraigadas en una cultura que – por los menos aquí- parece imposible de desafiar. Se desarrolla a través de tiempos que pueden ser universales, reales, ahistóricos o virtuales. Un hombre encerrado dentro de una obra que no termina en las tablas del escenario sino en la conmoción del espectador. Esta es la segunda obra de Agustina Gatto, ganadora de varios –y valiosos- premios. Con la actuación de Oscar Nuñez, Julián Larquier, Silvia Giusto y Germán De Silva.

Dijo No-retornable


La obra comienza cuando una noche un padre encuentra a su hijo dentro de una cabina telefónica, tras buscarlo durante diez años. La cabina cumple un rol decisivo: más adelante será un lugar de confesión, de intimidad, de despliegue de los pensamientos profundos –que rozan lo onírico- de los personajes. Este cubo transparente asemeja al recipiente en el que se sumergían los escapistas encadenados, como Houdini o Tu-Sam. Es un lugar hermético que impide el acceso del mundo exterior pero también dificulta la salida. Ante el rechazo de su hijo adolescente, el padre se desespera al punto de apuntarle con una pistola para pedirle que le deje un recuerdo. Con la remera de souvenir, y tras entregarle su propia camisa, padre e hijo se separan.

“Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo. Cada hombre es un fragmento del continente, una parte del todo”, dice la famosa frase del poeta anglosajón. John Donne. Pero en esta obra, los hombres se encierran en su frasco de cristal para aislarse de sus respectivos padres, quienes representan la ley y la cultura. Desde un punto de vista psicoanalítico, el padre es el encargado de imponer la ley y poner un límite a su libertad, para poder ingresar a una cultura dominada por prohibiciones. Es a partir de la figura paterna que el niño constituye su identidad subjetiva, por lo que su función es principalmente simbólica. Es el padre quien funda un sistema normativo que distancia al niño del goce, de quedarse encerrado con su madre para siempre. Este límite marca la necesidad de salir afuera del círculo familiar, salir al mundo a buscar lo que se desea.

En esta obra, para evitar el ingreso pasivo al mundo de la cultura, el hijo escapa. Huye del mundo de los símbolos y las palabras. Escapa a su sociabilidad y, sin darse cuenta, al hacerlo se acerca cada vez más a la muerte, porque va envejeciendo en esa huida. De hecho, la canción que suena una y otra vez como leitmotiv se llama “niño viejo”. El círculo se cierra en ese proceso de búsqueda y escape. Al mismo tiempo, el buscador es buscado, el buscado es escapista y el escapista es buscador. Como dice un video que se proyecta sobre la pared lisa de la escenografía: “Cuando se sienten perseguidos son jóvenes, cuando persiguen son viejos”. Ambas figuras se determinan mutuamente, hacen simbiosis entre sí.

Hay algo de siniestro en la repetición cíclica que despliegan en la obra tanto el tiempo como en el espacio. Un hijo escapa de su padre quien, a la vez ha huido del suyo, y así pareciera proyectarse hasta el infinito en una suerte de mandato que se repite de generación en generación. El hijo escapa y el padre busca, esa es la división de roles que la sociedad estableció para ellos. Es por eso que la huída no es una manera de escapar, sino la repetición de un trauma que toma la forma de rito de iniciación. En su viaje inmóvil, atraviesa las ciudades de Tokyo, Mexico DF y Nueva York, todas iguales entre sí y pobladas por los mismos extraños personajes. Estas tres ciudades son una síntesis de un mundo occidental anónimo, la Polis Global, que ha borrado cualquier huella de particularidad o regionalismo. La escenografía refuerza esta idea: piso negro, panel de fondo blanco y multifuncional, con muebles que se extraen como si fuera un juego de legos, el espacio desarma su identidad: puede ser cualquier lugar.

En cada una de las ciudades los únicos protagonistas son los tres hombres (el hijo, el padre y el abuelo), acompañados por una mujer con un estuche de clarinete que desempeña un rol difuso en la liberación de deseo. A lo largo de la obra se irá desentrañando quienes son. De todas formas, ninguno de los personajes se expone del todo sino que permanecen encerrados en su isla de cristal. No hay casi ninguna construcción biográfica. Lo personal se desintegra en conflictos míticos, fundacionales de las relaciones humanas. De manera fragmentada, irán desarrollando una historia que vuelve a vincularlos, que se repite a través de las generaciones. Escapando del padre, se pierden a sí mismos y tratan de reencontrarse en la figura de su hijo, quien les huye. La cadena sólo se rompe cuando se modifica esta inercia desde el origen.

jueves 13 de agosto de 2009

Entrevista, Leedor.com


Agustina Gatto: entrevista
Por Teresa Gatto


En ocasión del reestreno de Buscado,
entrevistamos a esta joven dramaturga y directora que se destaca por la originalidad de los textos y sus puestas en escena.





MUJERES DE TEATRO
ENTREVISTA A AGUSTINA GATTO

El miércoles 12 de agosto se reestrenó en elTeatro del Abasto,
Buscado
, escrito y dirigido por Agustina Gatto. Joven dramaturga
y directora que tiene en su haber varias distinciones por una poética
que se destaca por la originalidad de los textos y las puestas en
escena.

Hacer click acá para leer la entrevista.


Reestrenamos!

domingo 5 de julio de 2009

Dijo La Nación

Buscar al otro, en un mundo desintegrado

Un sólido texto de Agustina Gatto

Calificación LA NACION: Muy buena.

Buscado. Texto y dirección: Agustina Gatto. Intérpretes: Germán De Silva, Oscar Núñez, Silvia Giusto, Julián Larquier. Diseño espacial: Anabella Gatto. Diseño de vestuario: Mercedes Arturo. Diseño de iluminación: Leo D´Aiuto. Música original: Nicolás Falcoff. Diseño y realización de sonido: Matías Gutiérrez, Guido Deniro. Dirección video: Lucas Villegas. Coreografías: Silvia Giusto. Entrenamiento físico: Lucas Cánepa. Asistencia de dirección: Juan Laxagueborde. En El Portón de Sánchez (Sánchez de Bustamante 1034). Funciones: viernes, a las 21. Duración: 60 minutos.
Nuestra opinión: muy buena

Un padre busca a su hijo y lo hace siguiendo un derrotero que lo lleva a instalarse en Nueva York, México y Tokio. Entre un destino y otro algo de la conducta de los personajes irá desentrañándose. Pero no hay en eso una intensión de mostrar, de forma completa, alguna de las personalidades que se ponen en juego en este viaje. Por el contrario, la autora Agustina Gatto busca exponer como en esa búsqueda lo personal parece desintegrarse y, mientras el objeto ansiado se distancia, asoman otros seres que quieren integrarse a nuestro mundo y hasta parecen proyecciones nuestras o, en todo caso, resultan inquietos seres con problemáticas similares que nos confrontan.

Ruptura

En la escena, los cuatro personajes se relacionan desde una tensión muy particular, que nunca llevará el drama al extremo; más bien, la directora prefiere que sus criaturas se sostengan como meros despojos que, de manera fragmentada, irán cumpliendo con el ritual de personalizarse siempre y cuando el otro se lo proponga, lo acompañe en ese proceso de ser.

Un elenco muy homogéneo -Germán De Silva, Oscar Núñez, Silvia Giusto, Julián Larquier- , da vida a estos cuatro seres casi vacíos de intencionalidad para quienes vivir es dejarse estar, repetir rutinas; mientras buscan, buscan? es cierto, pero no algo mayor y potente, sino a ellos mismos en un mundo donde la soledad, el destierro y la ruptura del núcleo familiar son moneda corriente.

Una imagen muy acabada, en la que se combinan un muy buen diseño espacial, un intenso diseño de luces y potentes imágenes de video, aportarán un fuerte contraste a la vida de estos hombres y esa mujer que, en el centro de ese ámbito bello, resultan más patéticos.

Carlos Pacheco

jueves 2 de julio de 2009

Revista Siamesa


Por Ignacio Santillana


En el programa se lee: Un hombre busca a su hijo por las calles de Tokyo, México D. F. y New York. Listo, nos ahorramos un paso. Ese es el esqueleto de Buscado. Pero una obra no es sólo eso, es, sobre todo, la forma en que se cuenta la historia. Para eso, Agustina Gatto, se vale de tres planos espacio-temporales: una caja de vidrio, tres ciudades (New York, Tokio y México DF) y un video.
Da la sensación de que los personajes acceden a la caja de vidrio para Ser. Ese en ese lugar en dónde pueden despojarse y hablar, cantar, gritar, o hacer un truco de magia.
Las ciudades son los lugares de búsqueda, de esta forma, conforman el lugar del fracaso y la sorpresa, de la ira y el amor; es en donde se juega el rol de buscador y buscado.
El video, una suerte de no lugar, está destinado a colaborar con el entendimiento de la obra, y es ahí en dónde ésta se agranda y encuentra su hilo.
En Buscado hay cuatro personajes: principalmente un buscador, un buscado y un escapista, todos ellos partes de una misma genealogía, más una clarinetista que oficia de contrapunto (mientras ellos se buscan, ella se pierde, como la música, como el baile). Al mismo tiempo, el buscador es buscado, el buscado es escapista y el escapista es buscador: “Cuando se sienten perseguidos son jóvenes, cuando persiguen son viejos”. Si existe uno, existe el otro y viceversa. No hay posibilidad fuera de este binomio. Lo que buscan es a sí mismos, es reconocerse en ese sujeto de búsqueda. Buscan, por sobre todo, la aceptación.
La escenografía colabora perfectamente para que Buscado sea una obra atractiva visualmente. No remite a nada conocido, Agustina Gatto juega con el espacio-tiempo en el texto y lo traduce a la escena, creando así un lugar nuevo, que puede ser cualquiera y a la vez ninguno, pero sí, un lugar de experimentación y búsqueda.

domingo 21 de junio de 2009

Cambio de sala y de horario

A partir del 8 de Julio, BUSCADO, estará en el Teatro del Abasto
- Humahuaca 3549-, los días miércoles a las 21 hs.

martes 9 de junio de 2009

Dijo Lucho Bordegaray en Llegás y en Montaje Decadente

www.montajedecadente.blogspot.com

No hay peor lugar en el universo que aquel en donde no está la persona que buscamos. Y no hay peor momento que aquel en que la búsqueda se confirma inútil. Así, cuando la trama transita entre una y otra coordenada, la desazón es el desenlace. Sin embargo, esta no es la historia de un solo hombre, por lo que su desenlace arrastrará a otros. Aquí hay un hombre huyendo de su padre que lo busca y persiguiendo a su hijo que lo evita. O quizás los tres estén huyendo: uno, de la vejez que se asoma; el otro, de la adultez que implica tener un padre viejo, el tercero, del camino que lo lleva a continuar a sus predecesores.
Al invertir ellos el sentido de sus vidas, los tres se pierden. Fuere en Tokio, en México o en New York, mientras se persigan mutuamente, seguirán impedidos de encontrarse a sí mismos. El primer padre, el primer perseguidor, se presenta émulo de Houdini en lo que podría ser una trampa para romper con la inercia que traen. La sola idea del escape atrae a los dos fugitivos, y si aquel falla en su hazaña, necesariamente dejará un vacío que obligará a su hijo a volverse hacia delante. La melancolía que impone el mar hará el resto.
Provocando una permanente y agradecida tensión, Agustina Gatto entrega este intenso relato, pleno de grises, en una puesta en donde todo es contraste, desde la excelente escenografía y la iluminación hasta las actuaciones, entre las que se destaca la de Oscar Núñez, claro –y disfrutado– ejemplo de las virtudes del oficio.

Lucho Bordegaray.

lunes 8 de junio de 2009

Buscado, por Teresa Gatto

Leedor.com

ACALARACIÓN: Teresa y yo no somos parientes!

Con un texto que asedia una teoría posible del sujeto, Buscado escrito y dirigido por Agustina Gatto, escenifica un viaje potencial hacia la búsqueda de lo que Lacan llamaría la identidad imposible. Así es la marcha de este sujeto escindido y alienado que en un recorrido entre onírico y alucinado, atraviesa megalópolis como Tokio, Distrito Federal o New York, encontrando siempre los mismos rostros que juegan, cada vez, distintos roles en ciudades que son un magma que los apropia indiferente. Esta búsqueda real o simbólica puede acontecer en cualquier sitio.

Lo manifiesto es la búsqueda de un padre que halla a su hijo encerrado en una celda de cristal, resistiendo con carácter todo intento de comunicación o intercambio con él.

Un hombre tocando un piano y una mujer clarinetista serán los segmentos que, como en un rompecabezas de piezas intercambiables, le permitirán a ese hombre encontrar los trozos de su ser, pasar a ser el hijo, encerrarse él también en la celda transparente e inasequible donde el grito es el enunciado y al mismo tiempo el silencio.

Buscado es un viaje hacia una Ítaca esquiva e inestable como ese sujeto que en las distintas secuencias, encarnará todos los roles en torno de lo familiar, que no son otra cosa que una reconstrucción de su propio ser en el mundo.

El logrado diseño espacial ofrece los contrastes (piso negro, panel de fondo blanco níveo y multifuncional) en donde se reflejan las posibles construcciones parentales y una novela familiar narrada al revés, no hay niño que elabore su independencia de los padres, sino un padre que se construye a través de la búsqueda de(l) hijo.

El proyecto de iluminación acierta a pleno acompañando el contraste de la paleta escenográfica, alcanzando momentos de inclemencia e intemperie, ya que es allí, en la intemperie donde esta búsqueda se realiza.

El vestuario logra diferenciar y focalizar a los personajes y los roles cambiantes y el video que completa y cierra la narración es de alta calidad.

Los protagonistas transitan su derrotero con acierto y oficio, saliendo a contar una historia en donde lo manifiesto es sólo una excusa para narrar lo recóndito. Buscado propone el desafío de ser espectadores del re-armado de un ser y atrapa por su dramaturgia, su montaje y su bienvenida ausencia de previsibles.

lunes 1 de junio de 2009

Blog

El número 29 de la revista Funámbulos le dedicó una nota que contiene entrevistas a creadores que usan el blog como medio de difundir, pensar, dar a conocer el proceso creativo de un espectáculo: Buscado es uno de ellos. Los otros entrevistados son Alejandro Tantanián y José María Muscari y Mariela Asensio. La nota, "En primera persona. Los blogs y el proceso", es de Natalia Laube.

Invitación para Buscado

BUSCADO ha sido invitada al XIII Festival Internacional de La Habana, Cuba, 2009.

domingo 24 de mayo de 2009

Clarín - Suplemento Sí

Entrevista a Agustina Gatto

Por Ivanna Barbagallo

"Separada de la realidad, con elementos intencionadamente oníricos, la obra es una búsqueda subjetiva del personaje, como en un sueño. El recorrido es circular: en el fondo está el reencuentro con uno mismo. Así, la obra es consagrada tal como aquello que quiere transmitir: una pequeña odisea."

jueves 14 de mayo de 2009

Dijo Gabriel peralta en Crítica Teatral


La autora y directora Agustina Gatto mueve los personajes de su obra Buscado por un inquietante devenir cuyo impulso motor es la búsqueda de la identidad a través del vínculo.
La obra es difícil de asir, y no porque su argumento se vuelva intricado o hermético, sino que la simpleza de su enunciado encierra el vasto y siempre complicado universo de las relaciones humanas.
Gatto propone borrar los límites temporales y vinculares para instalar la incertidumbre provocando profundos quiebres en una historia de desencuentros generacionales. Los personajes son atravesados por un pasado doloroso, edificado por desgarramientos y abandonos, y les une la imposibilidad de poder verbalizar su amor. Todos son tocados por una parte de la historia y sus reacciones se darán según rol que les toque transitar en esa instancia de la vida.
El interesante planteamiento espacial de Anabella Gatto pone como limite de un piso negro a un gran panel blanco, aparentemente impersonal, pero que enmascarará entradas y salidas de personajes, contendrá en si mismo elementos escenograficos y será la pantalla donde se proyectarán imágenes. Pero, y he aquí un detalle para observar, el diseño integra al espacio una suerte de lugar intimo en el cual las voces de los personajes tendrán otra resonancias, y en donde sus costados ocultos aparecerán en plenitud.
El diseño de luces de Leo D´Aiuto es crudo por momentos y en otros logra climas de extrañamiento (pongo como ejemplo la escena del baile). El vestuario de Mercedes Arturo es fundamental en cuanto al juego de yuxtaposición generacional.
Los videos dirigidos por Lucas Villegas son de una estupenda calidad y definición, respetado puntillosamente los códigos de cada uno de los formatos que abarca.
Pero es en las actuaciones en donde la obra gana en tensión porque los actores, con sus personales matices, muestran estupendamente los virajes que la vida les propone a los personajes y que los coloca en situaciones cuya resolución los lleva a un nuevo interrogante.
Los muy buenos trabajos de Germán De Silva, Oscar Núñez, Silvia Giusto y Julián Larquier permiten ver como se profundiza el sinsentido de la vida.
Buscado provoca con su trama la posibilidad de abrir muchas ramificaciones. Porque cuando termina la obra comienzan los interrogantes.

Gabriel Peralta

Análisis de Ignacio Apolo sobre BUSCADO


Pongo aquí lo que me resultó más interesante de este análisis .



Sobre BUSCADO, de Agustina Gatto


El viernes fui a ver BUSCADO, de Agustina Gatto, a El Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034 (4863-2848)


Telémaco invertido
Sostiene Joseph Campbell[1] que aquella orden de la diosa Atenea al joven Telémaco, –hijo de Ulises, rey de Ítaca, quien no ha regresado aún de la guerra de Troya–, condensa los sentidos de los ritos de iniciación de las sociedades tribales y, por supuesto, el sentido profundo, mitológico, del pensamiento de nuestra cultura sobre el periplo de sus héroes. Y, por si fuera poco, modela la forma arquetípica del crítico tránsito de la inmadurez psicológica a la posición adulto responsable.


Y la orden era: “ve a buscar a tu padre”.


El adulto irresponsable (Síntesis argumental)
En la breve obra Buscado, de Agustina Gatto, un extraviado Padre-en-Blanco-y-Negro, mítico padre de identidad desconocida, busca con desesperanza al hijo que ha partido –por voluntad propia, en cumplimiento de todo pacto preexistente–, y lo busca alrededor del mundo, que es sintético: tres megápolis arquetípicas (DF, NY, Tokio), desmesuradas ciudades que, en la íntima blancura de sus interiores[2], son la misma.


Sobre las generaciones y las claves del mundo actual
En la primera escena, el hijo adolescente, grandote y débil, desgarbado, ofuscado, cansino, ya ido, ya enfrentado a su padre, ya partido, se niega a darle al menos su remera –como recuerdo de un recuerdo– al padre que tanto lo ha buscado y tanto lo ha perdido. El padre lo apunta con una pistola (escena notable) y le grita “Soy tu padre y te estoy pidiendo algo de la mejor manera que puedo”.


Retomemos: un padre impotente cuyo hijo, como todos, ya se ha ido, lo apunta con una pistola para pedirle que le deje un recuerdo. El mismo padre que finalmente le dirá: “yo también te detesto”.


La obra entera, sus decorados monocromáticos, sus referencias simbólicas, su lenguaje, sus territorio, los antecedentes de su autora y directora –la Ifigenia En que precede esta realización, la formación en psicoanálisis y filosofía antigua, la Máquina Hamlet que lo preside todo– invitan a la lectura en clave mitológica y generacional. Sus personajes están despojados de construcción biográfica (excepto la “Mujercita del clarinete”, que en su monólogo obligado construye una versión de biografía personal –no hay obra de esta generación sin al menos un monólogo obligado–), y su sistema de referencias de identificación interna está sometido a un constante desplazamiento: los mismos cubículos son Tokio, DF, New York, el mismo pianista es y no es él mismo en cada ciudad, la camisa de póker se espeja, el clarinete invisible se desplaza, las largas piernas de la única mujer están en todos lados y por lo tanto en ninguno[3]. La obra reclama para sí, por lo tanto, ya no la semiosis sino la simbolización. Cercana a la alegoría, la obra del Padre que busca al Hijo que no quiere ser Buscado, o quiere ser Buscado eternamente y por lo tanto corre delante, es una obra sobre el Padre, sobre El Hijo, y sobre las generaciones del mito y la actualidad.


El escapista
“En estas historias al héroe le sucede la aventura para la que estaba preparado”, dice Campbell, “la aventura es una manifestación simbólica de su carácter”. Atenea le ordena a Telémaco (El Hijo) que salga en busca de su Padre, que resista, que luche, que sea valiente de tal modo que su propia descendencia se honre de sí. El mito se interpreta como ritual de iniciación: una muerte (del niño) y una resurrección (el ingreso al mundo adulto). Se trata del arquetipo del crecimiento –del valor de la responsabilidad y de la seguridad en sí mismo–, tema básico y universal de periplo del héroe. La inversión que expone Buscado en todos sus signos implica, entonces, el desamparo persistente de la inmadurez; sus grandes figuras hablan de un mundo cuyos mitos son los mismos, pero sus héroes no han vencido. La serpiente se muerde la cola y el padre persigue al hijo hasta la desolación.


El cubo transparente, la cabina-confesionario, es también la cuba de agua donde se sumergían los escapistas encadenados, desde Houdini hasta el Tu-Sam que sumerge Leonardo, el hijo que es el padre.


[1] Fundamentalmente en El héroe de las mil caras: psicoanálisis del mito. Madrid: Fondo de Cultura Económica, 2005, pero también en el muy buen libro de divulgación que recopila las entrevistas que Bill Moyers le hiciera a Campbell al final de su vida: El poder del mito. Barcelona: Publicaciones y Ediciones Salamandra, 1991.
[2] Discrepo con la síntesis de la gacetilla de difusión de la obra que puede leerse en http://www.buscado.blogspot.com/: Telémaco no es buscado “por las calles de Tokyo, México DF y New York”, sólo en sus interiores. Lo exterior, el exterior de ese interior que está por fuera de la cubeta transparente, es una amplia explanada de cielo despejado en este margen de nuestro río de una orilla.
[3] O, en palabras de un Dios isabelino “que como yo eres muchos y nadie” (JLB).

domingo 10 de mayo de 2009

Buscado, a new play by Agustina Gatto

The Argentimes.
Isla Binnie






Photo by Kate Stanworth



This is only Agustina Gatto’s second play, so the fact that the small theatre is packed on the opening night seems slightly surprising. It is clear from the first scene of this short drama of chase, however, that she has found her feet as playwright and director already.

The venue is small and the set starkly minimalist: a bare black stage, white screen at the back and a transparent box, similar in dimensions to a telephone box, standing to the right. This all contributes to a feeling of closeness to the action. The first words are spoken from inside the harshly lit glass box and resound jarringly, only returning to normal pitch and tone when the actor emerges onto the main stage. The initial action is fraught with tension, within the first scene we have witnessed a man persuade his estranged son to give him the shirt off his back by threatening him with a gun.

The setting changes to a bar, subtly expressed by the addition of a table and chairs which pulls out from the back wall, a piano and two glasses of whisky. A grey-haired man plays gentle music on the piano. The inhabitants of this bar are all seeking someone or trying to escape something and the man at the piano says that from here there is no exit. The protagonist, ‘the man’, played by Germán de Silva is looking for the son with whom we saw him fight in the opening scene, the man at the piano (Oscar Núñez) plays ‘Niño Viejo’, a tune for his own lost son which drives the first man into a frustrated rage. The lady with the clarinet abandoned her own child.

Photo by Kate Stanworth

The action is punctuated by a TV advert projected onto the back wall, starring the son from the first scene, advertising shoes which help you run and never get caught. The enthusiastic voiceover declares that the young always feel chased and the old always run after them. This motif is echoed and complicated later when another video shows the protagonist arriving too late into shot to catch the piano man, only to be joined later by the son he previously sought. The “glass box” which previously served as a phone box, is converted into a place of introspection and baring souls.

Gatto’s play suggests the circularity of family relationships and the simultaneity of time, insinuating that no one can ever really escape from anything as past, present and future inexorably seek you out, although without relieving an intense loneliness. The piece is short and absorbing, the pace sufficiently fast and the acting convincing. The full potential of the small venue is exploited and I will have the ‘Niño Viejo’ tune buzzing around my head for days.


‘Buscando’ shows at El Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034, Fridays at 9pm. The play is in Spanish. $25 standard ticket, $15 for students and the retired. Call to reserve tickets on 4863 2848. More information at www.buscado.blogspot.com.

sábado 25 de abril de 2009

Se estrenó

martes 14 de abril de 2009

Miércoles 15 de Abril, 13 hs.

Entrevista en "Rosa Molesta", FM La Tribu 88.7, a propósito del estreno de BUSCADO.

lunes 6 de abril de 2009

Nuevas escenas del video final II


Nuevas escenas del video final









viernes 3 de abril de 2009

Gracias!








Post dedicado a Ariel Vaccaro

martes 24 de marzo de 2009

Gráfica terminada






Autor: Lucas Villegas

martes 10 de marzo de 2009

2009


Les pregunté a los actores sobre su fe. Me pregunté sobre la mía. Esta, dije o pensé, es una obra que puso a prueba mi resistencia, mi fuerza. El ser ahí, en un juego – por llamarlo de algún modo- en el que no me tocó ser héroe, no esta vez, sino una joven de 26, ahora 27 años, con nervios y pesadillas. Sin embargo este amor es demasiado adulto, lo asocio a la vejez, no a mi juventud. Porque ha habido, ha sido necesaria, una responsabilidad que me forzó a crecer, muy de golpe, muchos años. No les dije, pero pensé, que los respeto y les agradezco de un modo nuevo, enorme. Buscado es un territorio que yo propuse pero cuyas fronteras ellos crearon y defendieron; son Atlante sosteniendo su cielo, el mito que explica la obra y mi existencia en ella. Ellos respondieron sobre su fe de modo afirmativo, no la cuestionaron. Hablaron más bien de tal o cual parte de la obra en la que tenemos aún alguna dificultad; no de la fe, sino del modo en el que se reza.

martes 2 de diciembre de 2008

Rodaje video final de Buscado






















viernes 14 de noviembre de 2008

Funciones del prestreno 2008 suspendidas: karateca lesionada

La actriz Silvia Giusto se lesionó una rodilla.
Asi que, esperamos al estreno oficial para seguir. Esto es, Abril de 2009.


sábado 1 de noviembre de 2008

Prestreno de Buscado / Fotos de Kate Stanworth



domingo 19 de octubre de 2008

Buscado: primera etapa.


El viernes 24 de Octubre, estrenamos la primera etapa de Buscado. Tendremos seis funciones en las que probaremos lo que hay e iremos anotando cosas, muchas cosas, para seguir trabajando. No es un working progress, porque es un espectáculo. Pero es su primera fase.


Aquí el diseño gráfico de Lucas Villegas, casi terminado.


lunes 29 de septiembre de 2008

Diseño gráfico



Estas postales forman parte de una gráfica mayor. En ella se ven a los cuatro personajes, a éstos, tal como están, y a EL HOMBRE DEL PIANO (cuya postal está en proceso).

Fotos: Michel Marcú
Diseño gráfico: Lucas Villegas

domingo 14 de septiembre de 2008

Sin editar

Fotos de Michel Marcú

miércoles 27 de agosto de 2008

El Ser-Buscado, por Juan Laxagueborde

"Buscado acapara con fervor las penas y hostilidades del hombre en búsqueda de sí. Esta búsqueda no está exenta de las peripecias de la inconciencia, de saberse parte de un legado, de una tradición, de un mito.

Correr, así como es una práctica que en la furiosa televisión, no hace mas que tipificarse como ejercicio perpetuo de las conciencias desplegadas por el mundo, es una forma de escapar de la búsqueda. Sumergirse en cajas. Olvidarse.

Hay música, gritos, rudos hombres y lamentos, penas, angustia. Es el momento en que el arte toma por asalto una época ahistórica para referenciarla en su contexto infinito.

Será entonces buscar, también ser buscado."

domingo 24 de agosto de 2008

New York / Noche



domingo 17 de agosto de 2008

New York / Día





martes 12 de agosto de 2008

(Un paréntesis a Buscado) Publicación de Ifigenia en

Editorial Entropía acaba de publicar Ifigenia en, en una antología de autoras jóvenes.
Creo que Ifigenia en fue un buen comienzo. Es una pieza muy corta, llena de pre-potencia, de error, y de libertad: exactamente una primera obra. Es la que abre la saga trágica y por tanto la que auspicia un mundo por el que aún sigo caminando.

domingo 20 de julio de 2008

Sinopsis

Buscado es un policial mítico que sucede en las calles de Tokyo, DF y New York.

¿Suena bien?

sábado 19 de julio de 2008

La arquitectura es recortar la luz

Steven Hall
(material aportado por Anabella Gatto)

Hudson Yards, NY

Linked Hybrid, China

viernes 18 de julio de 2008

Sueños

No puedo parar de pensar en que la escritura es una maravilla, y el teatro, otra. Es decir, la protomaravilla es la ficción. Cuando estoy en los ensayos, no entiendo quién escribió la obra que escribí. Buscado, es una obra mítica. Platón creía que los mitos eran el modo de expresar ciertas verdades que escapan a razonamientos. Otto Rank, que debían ser entendidos como los sueños de los pueblos y como tales debían ser interpretados. Eso es hermoso. Cuando asisto a los ensayos, me pregunto: ¿cuál fue mi sueño? Imposible contestarme, ese sueño yo no lo recuerdo. Pero escapó de mi cabeza para pavonearse y explicarme cuan extraña soy para mi misma. El sueño se ha vuelto obra, y la obra no me ha explicado nada, es un policial que empezó apenas lo terminé. Hay un monólogo de Calderón que se de memoria, el famoso, el de los sueños. Hay una frase que era de las que escribía con letra grande en mis cuadernos adolescentes: Y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son aunque ninguno lo entiende. (Calderón, previsor del psicoanálisis, o mejor, el psicoanálisis lector de Calderón). Lo que se es que mi sueño me emociona como esas cosas que siento muy cerca y lejos a la vez.

sábado 12 de julio de 2008

Un boceto de Mujercita en posición de ataque



Silvia Giusto es La Mujercita del Clarinete
Al fondo, Oscar Nuñez como El hombre del Piano

domingo 22 de junio de 2008

Un pensamiento para La Mujercita del Clarinete

Mujer nómada."Más bien habría que construir arquitecturas ficticias y efímeras, como entidades permanentes". Toyo Ito



Material de nuestra arquitecta- escenógrafa, Anabella Gatto.

jueves 19 de junio de 2008

Canciones buscadas








"Yo era una rosa que crecía con el frío

No era un pájaro

No era una mujer

Yo era una rosa y mis espinas

No lastimaban

Me hacían crecer

Un niño rojo en el frío

que parecía una rosa

que no quería parecer...

Yo era la rosa en busca de su cowboy

El que yo mismo era

El que quería ser"


Letra: Agustina G.

Música: Nico Falcoff


Muy pronto en su teatro amigo!

domingo 1 de junio de 2008

Destino

Dodds, en su artículo "On misunderstandig Oedipus Rex" (Malinterpretando el Edipo Rey), nos habla de que ha habido demasiadas proyecciones de visiones extemporáneas al mundo de la tragedia. Muy frecuentemente se ha leído el Edipo Rey como “determinación versus libertad”, es decir, Edipo es, a partir de entonces, el paradigma del hombre que no puede escapar a su destino. Leandro Pinkler, en su artículo “El Edipo rey de Sófocles”, nos dice, al respecto, lo siguiente:

“Resulta anacrónica la oposición libertad-destino en época clásica, si bien es habitual en nuestras asociaciones, pues no podemos pensar en el destino sin oponerlo a la libertad. En realidad, históricamente esta oposición es netamente cristiana, y puede hallarse anticipos de esta concepción en el estoicismo, pero nunca en época clásica o anteriormente. En efecto, en época helenística, en la que se desarrolla el estoicismo, la palabra habitual para "destino" es heimarméne, verbo meíromani, del mismo tema radical de moira ("parte repartida"). Resulta esencial señalar que entre las diferencias entre la weltanschauung moderna y la antigua, la concepción del destino es seguramente la más significativa. Pues para el hombre del mundo clásico, arcaico u homérico, ésta resulta ser una categoría omnipresente, para la cual disponían de varios términos; y se hallaba continuamente en la vivencia cotidiana con el sentido fundamental de "la posición de un orden divino del mundo", o bien "el carácter numinoso de la realidad". En principio, ocurre algo semejante a lo que se da con el término "religión", para el que los griegos no tenían un solo equivalente sino varias palabras, con distintos matices. Y como nosotros damos cuenta de la noción destinal por un solo término -las palabras "fortuna" o "azar" no tienen ya un carácter numinoso- las diferencias se pierden. Así atestiguamos que en el griego clásico existe un importante grupo de palabras para cubrir la semántica del destino: si partimos de las tres más importantes-moíra, tyche anánke-, es para advertir que está constatado en usos textuales que donde aparece una no cabe el uso semántica de otra. Las tres aparecen, y varias veces, en el Edipo Rey, en distintas acepciones por supuesto, pero generalmente han sido traducidas por "destino" y sus equivalencias en otras lenguas modernas. Moira se relaciona etimológicamente, como habíamos indicado con su equivalente helenístico heimarméne, pero si bien en ambas está la idea de "parte", la diferencia reside en el hecho de que heimarméne es un participio perfecto pasivo con la idea de algo ya previamente repartido, cuyo resultado es la determinación en que se halla el hombre, idea helenística, anticipo de la oposición con la noción de "libertad". Por el contrario, moira para el hombre clásico -o de épocas anteriores- significa pura y simplemente "parte", digamos "lo que te tocó". La moira es las circunstancias peculiares de cada existencia, éstas no se entienden como opuestas a la libertad, sino como un hecho concreto de la existencia que hay que afrontar. Anánke, muchas veces con la traducción de "necesidad". Existe la arcaica concepción acerca de que "contra Anánke ni los dioses luchan", escrita con mayúscula para señalar su carácter de potencia animada, numinosa, Se trata de lo que es de una manera y no puede ser de otra, pero como fundante de todo; de que todo, en cierto sentido, es de una manera y no puede ser de otra. Esta palabra da cuenta de todo lo que no está producido por nuestra voluntad, pero a gran escala, como una voluntad del mundo, de la realidad. No se presenta como una totalidad armónica al ser humano, sino con cierta violencia. Se la ha analogizado con "el estado de yecto" heideggeriano, o "el principio de realidad" freudiano. Tyche que es la palabra que se ha tomado como más ejemplar, generalmente, de la idea de destino, es mucho más equivalente a "fortuna". Ahora bien, si se piensa en el sentido de "destino = determinación, opuesto a libertad", el malentendido es enorme, pues tyche significa más bien la total indeterminación, el hecho de que a cada cual le puede pasar cualquier cosa. Se dice "Tyche se complace con los variados cambios". Mientras está uno vivo, está sometido a los posibles avatares, lo que se asocia con el final del Edipo Rey, en donde se afirma que de un hombre sólo se puede decir que es feliz después que ha muerto. Justamente, en esa parte final del texto se dice: "He aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo, al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino". Y en el texto griego la palabra utilizada es tychas -un plural de acusativo- para dar cuenta de que son envidiables los cambios de fortuna de Edipo, pero ahora horrorosos“.

Entonces, el llamado determinismo de la tragedia, es, quizá, un mal entendido, la cuestión es harto más compleja, el destino es una combinatoria de una Ley inquebrantable (anánke), las circunstancias particulares de cada vida (moira) y la suerte, el azar (týche). Lo que se propone Buscado es trabajar con todas estas valencias y repartir signos que den cuenta de cada una. El resultado es una posibilidad múltiple, abierta, que es para mí una visión inquietante si lo que se está leyendo es tragedia. Acentuar sus aberturas y no sus cierres como tantas veces se ha hecho, y crear un juego propio, moderno si la modernidad es la posibilidad de abrir líneas indefinidamente y de quedar, sin embargo, atrapado en una red (valdría apoyarse en Deleuze y en Foucault respectivamente, para seguir este pensamiento).

domingo 16 de marzo de 2008

Ensayo: Niño viejo

"¿En serio eres mi padre?
¿De verdad nunca me habías abandonado?"

En Buscado hay una escena entre EL HOMBRE y EL CHICO. El padre encuentra a su hijo en una noche de lluvia. Lo estuvo buscando durante diez años hasta que hoy, esta noche en la que llueve, lo ve dentro de una cabina telefónica en alguna calle de Tokio. “Niño Viejo, es un lindo apodo”, eso es lo primero que le dice. La escena sigue y es bella. Sin embargo, la consideré menor hasta el martes pasado, cuando los actores, en esos días en que quieren darlo todo, hicieron que ese breve fragmento de texto tuviera su estallido semántico. Lloré. Porque las palabras brillaban en sus cuerpos y porque supe que ese pequeño encuentro entre los personajes reviste un dolor universal. Lo que sucede en la escena, es que ninguno de lo dos sabe qué hacer con eso de ser padre y de ser hijo. Este es un tema antiguo y la escena no pretende dilucidarlo sino que lo pone ahí, con suavidad. Con tanta suavidad que había pasado desapercibido.



jueves 13 de marzo de 2008

Ensayo: el camino del héroe

¿Creés que soy débil?

Toyohara Kunichika, Hiyoshimaru


Hablamos del amor fati, del amor al propio destino. De las dos moiras de Aquiles: vivir muchos años, casado y con riquezas, o morir en Troya. De la elección de Aquiles: morir como un guerrero, para “llegar a ser quien es”. También, de que los personajes se consituyen hacia fuera, no sabrán quiénes son luego de una reflexión interior, sino que los otros les darán signos, como pistas de un juego en el que, quien gana, "llega a ser quien es". El juego épico, heroico. El camino de EL HOMBRE, el camino del héroe.
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En otro blog, con esta misma imagen, escribí sobre un concepto de Jacques Lacan:
El ágalma es ese objeto al que el sujeto cree que apunta su deseo. Pero no.
“Ocúpate de tu alma... Debes saber que lo que persigues no es más que aquello con lo que otro hará, más tarde, tu alma, a saber, tu imagen. Debes percibir que la función de este objeto no es de meta, sino de causa mortal, y haz tu duelo por este objeto. Este no es más que tu imagen”.

lunes 18 de febrero de 2008

Por qué es aún posible el amor

Breve consideración sobre “Buscado”, la tragedia y el teatro.

Lo que me interesa de la tragedia es lo que ella despliega en el ámbito privado. La pregunta es cómo sería posible desasir los lazos familiares de la polis (lo privado de lo público) si están amarrados a ella como si fuesen los brazos de un cuerpo. ¿Pero no es acaso lo que hizo el psicoanálisis: pasar ese afuera que eran los dioses, y cuyo medio de expresión era la naturaleza, al interior del sujeto (porque cuando Freud escribió el sujeto tenía interior y allí cabían las cosas, ya no era aquel héroe trágico al que describe Walter Benjamin como una caja vacía en la que resuenan las voces de los dioses)? ¿No produjo Freud un sismo en la geografía de Edipo, y dijo de algún modo que las vías entre Corinto y Tebas eran las mismas que unían la conciencia y el inconciente?

Pero el texto de Sófocles tiene vías tan míticas como reales. Esa síntesis que logran los trágicos (no ponerlo todo en lo mítico ni en lo histórico sino jugar en ambos frentes) es tan sutil y comprensiva de la existencia que ni el psicoanálisis ni ninguna otra disciplina que no sea o implique a la tragedia misma puede hacerle total justicia. La tragedia es pensamiento, implica al alma si ésta es el resultado de las afecciones del cuerpo, y es un mecanismo absolutamente ficticio que toma a los límites de la realidad como pasos de frontera.

Buscado tiene sus vías, las que conectan Tokyo, el D.F. y New York. Tres ciudades que funcionan como síntesis de un mundo que tiene esta doble valencia de la que venimos hablando. Lo que importa en dichas ciudades es, sobre todo, que tres hombres y una mujer se reúnen allí a jugar un juego mítico. Pero a la vez esas ciudades llevan un nombre real, y cada una aporta su color, su densidad y su paradigma.

¿En dónde sucede la acción de una tragedia? ¿Lisa y llanamente, en la polis? ¿O en una espesura en la cual mythos y logos, interior y exterior, lo público y lo privado, se inmiscuyen?

La saga trágica se propone trabajar, apoyándose en la teoría de la tragedia y en los textos trágicos, sobre esta trama compleja pero asumiendo una posición inevitablemente subjetiva: quien escribe soy yo, en el siglo XXI, y me propongo más que el trabajo del antropólogo y del arqueólogo, la experiencia artística. En El grado cero de la escritura, Roland Barthes dice que el estilo es la piel que tiene el escritor con el mundo. ¿Cuál es la piel que hay entre la tragedia, escrita en el siglo V antes de la era común, y alguien que escribe hoy? ¿Por qué es aún posible el amor? ¿Y en qué consiste ese amor?

En mi caso, no pasa por lo trágico en tanto pensamiento sino por la tragedia en tanto género. Quiero decir, que no habría amor si no estuviera la ficción asegurando un juego increíble, y allí habla la piel: que el titán Atlante sostuviera el cielo para que no se cayera sobre la tierra era para aquellos griegos una creencia y es para mí hoy algo del orden de lo maravilloso. Entonces yo puedo decir: me maravilla tu creencia, quiero tu fe: puedo amarte.

“¿Qué es un acto de fe en el teatro? ¿Por qué es preciso creerle al teatro? Es preciso. ¿Por qué es preciso?” (Derrida, El Sacrificio, 1991). La forma de esta pregunta se inscribe en la cuestión del teatro de un modo certero, haciéndole, ahora sí y en este caso, total justicia. Por esta pregunta habla el teatro mismo. La ficción con sus cuerpos ahí (esa erótica del teatro a la que Barthes ha tildado de histérica: los actores están ahí, piden la mirada pero prohiben que los toquen) es necesaria aunque nadie pueda decir por qué. Y nadie puede decir por qué, porque se trata de la fe, desde aquella que tenían los griegos en que Dionysos estaba presente para recibir el tributo y por medio de la cual la catarsis tenía lugar, hasta la que tenemos hoy, cuando lloramos porque Hamlet se pregunta por qué no puede llorar si el actor que tiene enfrente sí puede hacerlo y “¿Por quién? ¿Por Hécuba? ¿Y quién es Hécuba para él o él para ella?”. Y en Hécuba nos quedamos, como si llegáramos al origen. Porque alguien escribió, por primera vez, que esa reina lloraba por Troya y los suyos y que esas lágrimas merecían un cuerpo. Esa legalidad del cuerpo en un escenario, esa necesidad de ser mirado de ese modo, en el que yo es otro, por los otros, es de los griegos y es nuestra porque ellos lo inventaron y nosotros lo seguimos eligiendo hasta hoy. Quizá el teatro sea sencillamente eso: llorar por Hécuba, llorar por otro. O reír, claro. En esa entrega religiosa (la religión aparece cuando el sujeto sitúa algo de su vida más allá de sí, sea el cielo o un otro), creo, es posible el amor.

miércoles 13 de febrero de 2008

Magia!

Dedos de fuego, Notis (por Alfredo Salazar),1940



Rabbits, León Bosco (por Adolph Frielander), 1905

¿Qué es un acto de fe en el teatro? ¿Por qué es preciso creerle al teatro? Es preciso. ¿Por qué es preciso?
J. Derrida, El sacrificio, 1991

lunes 11 de febrero de 2008

¿Por dónde camina El Hombre?



El mundo de Buscado fue sintetizado en tres ciudades existentes pero imposibles.
¿El Hombre anadaría por un lugar más o menos así?

jueves 10 de enero de 2008

Te estuve buscando para preguntarte algo...

Ayer Anabella realizó esto a modo de boceto para la gráfica. No es definitivo, claro. Imaginamos, sobre todo, color. Esto es apenas un trazo. Pero algo hemos encontrado en él. Imagino a Tokyo, el DF y New York (las tres ciudades en las que la acción transcurre) como líneas que se tocan pero no. Cables de teléfono, rutas, caminos, estaciones. Infinitas vias de comunicación entre las cuales dos deben encontrarse.

martes 1 de enero de 2008

Sobre la necesidad de escapar o sobre la escritura


Desde niña tuve una imperiosa necesidad de escapar (una necesidad cuya fuerza de trabajo levantaría un imperio). LA MUJERCITA DEL CLARINETE habla por mi: A los nueve años me fui de mi casa para arruinarle la vida a alguien, calculo que a mi mamá porque a mi papá no lo veía mucho, no llegué a odiarlo. Agarré un bolsito, puse unos zapatos, una bombacha y me dije que iba a tener suerte. Fui a la estación de tren y me paré al lado de un hombre que tenía un bolso muy grande, pensé que podía darme cosas. Aquí aparece el problema: el que escapa necesita sentirse atrapado, entonces busca cosas, las pide.

Houdini es el claro ejemplo, pide sogas, cajas, cadenas, esposas y, sobre todo, espectadores. Allí no hay metáfora. El es el amo y el esclavo de sí mismo. La palabra familia, según el diccionario etimológico de Joan Corominas, es esto: “primitivamente, el conjunto de los criados y esclavos de una persona”.

Desde niña, desde que la memoria me asiste, tengo ganas de escapar de alguna caja que me encierra, siento que hacen trucos conmigo. Diré algo previsible: escribiendo yo hago trucos con los demás. Eso me libera hasta que una nueva obra tiene que surgir, entonces busco esa caja, allí están las cosas que yo pido: lápiz, papel y no demasiado aire.

El Hombre del Piano

Vi a Oscar (Nuñez) en las película Nueve Reinas y en Buena Vida Delivery. Fue en esta última que su trabajo me impactó de un modo nuevo. O viejo. Quiero decir: Oscar tiene ese tipo de actuación que yo venía añorando. Esa que empezó en Rusia y tuvo sus buenos resultados (no sólo) en Hollywood. Hace poco volví a ver Mean Streets. Por esas épocas, De Niro y Keitel me producen una emoción que no puedo explicar en palabras de este mundo. Por éstas, Oscar también.


PD: Nuñez y la Bersuit

lunes 17 de septiembre de 2007

El gran escape

sábado 21 de julio de 2007

Buscado


Publicidad de zapatillas depotivas en la que actúa EL CHICO


UN HOMBRE CORRE POR LAS CALLES DE TOKYO / D.F. / NEW YORK / BUSCA A OTRO HOMBRE / DETRÁS DE ESTE HOMBRE CORRE OTRO POR LAS CALLES DE TOKYO / D.F. / NEW YORK QUE LO BUSCA Y DETRÁS DE ESTE OTRO / CUANDO SE SIENTEN PERSEGUIDOS SON JOVENES / CUANDO PERSIGUEN SON VIEJOS / EN AMBOS CASOS CREEN QUE PODRÍAN CORRER ETERNAMENTE / EN CUALQUIER LUGAR... A CUALQUIER EDAD... VE TRAS ESO QUE QUIERES / SIN DEJARTE ATRAPAR /